En los años 1990, un poco despues de el lanzamiento de Super Mario World, un niño, mientras caminaba en la calle de su casa, se topo con un mercado en el cual habia un joven que no parecia tener mas de 30 años de edad. El joven vendia todo tipo de cosas ancianas, como estufas, carros viejos, y muchas cosas mas, ademas vendía juegos viejos, en el cual en la lista se encontraban ataris, y otros tipos de consolas de los 70. El niño, que le encantaba coleccionar, entró a la tienda,y exactamente cuando el joven lo saludó, vio un juego encima de una mesita de madera, al fondo de la tienda, que parecia ser de mario bros. El niño adoraba los juegos de mario, y el creyó que lo mas seguro era el juego Super Mario World, el juego que ha estado esperando por mucho tiempo. Corrio hasta la mesita, pero su sorpresa fue que el juego no se llamaba Super Mario World, sino Super Mario J. El niño creyó que lo mas seguro el juego era otro juego nuevo, asi que le preguntó al joven cuanto costaba. El joven sonrió de una manera nerviosa, miro a los lados, y mientras tragaba saliba, le preguntó al niño porque quería dicho juego. El niño no le respondio, solo le pidio el precio, y en ese momento el joven cojio el juego rapidamene y le dijo al niño, ten, te lo regalo. El niño estaba confundido, no entendia el estrez de dicho joven, asi que cojio el juego y se fue camino a su casa. El joven lo agarró antes de que se lograra ir y le dijo si no le interesaba otra cosa, pero el niño dijo que nó, que lo mas seguro volvería mañana a ver mas cosas. El niño se fue a su casa, dejando al joven con un estrez y sudor, como si el joven queria evitarle un daño al niño.